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CARTA A UN AMIGO INGRATO
Fueron muchos años de espera para escribir esta carta. Hasta hoy me decidí a redactarla, debido a que muchos amigos tienen "día de asueto" y podrán sacar sus conclusiones al leerla, de lo que pasa con este "amigo", que ahora me ve como un "desconocido".
Hoy, encumbrado en el poder, olvida el pasado, cuando llegó de la ciudad de México, en donde trabajaba para una dependencia gubernamental de alcance mundial. Recuerdo que llegó a tocar la puerta de quién era en ese momento mi jefe, amigo y mentor: JHSO, quién me indicó: pregúntale por favor qué quiere, es sobrino del innombrable y prefiero saber de qué trata su asunto. Hice la pregunta y la respuesta fue: "quiero saludar al licenciado". Consulté y se franqueo el paso a la oficina, platicando largo y tendido por un buen rato.
Después fue nombrado secretario del gabinete, y meses después, llegó lo esperado: los reclamos "del tío", quién en una de sus columnas hasta le quitó el apellido, literalmente hablando. Con el paso de los años forjamos una amistad entre nosotros, que se consolidó de tal manera, que en una ocasión, estando los dos frente a mi jefe, le dije: "si puedes llegas a ser la figura publica # 1, pero primero convence a tu tio, porque no te quiere", haciendo alusión a qué le había retirado el apellido.
Los años de amistad y el "antes y el ahora", me ubican en la realidad. Fui una de las pocas personas que lo visitó cuando estuvo a punto de perder la vida, tras el accidente que sufrió en la carretera, rumbo a Guadalajara (tolvaneras); de hecho avisé a mi jefe del incidente, a quien me dirija a recoger en Guadalajara de su traslado de la ciudad de México, solicitando me que avisará del hecho al gobernador o a casa de gobierno, cosa que hice inmediatamente, para después investigar el lugar al que había sido trasladado en compañía de su esposa, quien viajaba con él. Al recoger a mi jefe, inmediatamente nos trasladamos a visitar a quien hoy es la figura más encumbrada en la política estatal.
Hoy esa amistad cambió. A quien creí mi amigo, hoy lo considero una persona ingrata. Con varios de sus amigos, de quienes me pidió no hablar por ser "finísimas" personas, me han denigrado, sobajado, desprestigiado, al grado de afectar la vida laboral de mi esposa y de despojarme de una plaza sindicalizada de la Sección 39, que con esfuerzo de muchos años construí; simplemente me la arrebataron porque no pensaba ni pienso como ellos, que mintiéndole al pueblo colimense con notas maquilladas de las que suponen, nadie se va a dar cuenta, quieren ocultar la verdad.
Al final del camino uno se labró el pasado. Lo importante es reconocer que los puestos son pasajeros y la amistad puede perdurar. Por cierto, agradezco que haya mostrado su preocupación y atendido el asunto cuando se enteró que mi hermana estaba desparecida. Soy agradecido, pero no seré comparsa de nadie. El tiempo pondrá a cada quien en su lugar. Siempre diré lo que veo que está mal, porque los colimenses merecemos saber la verdad.
Saludos conocido!!
ENTRELÍNEAS:
CUALQUIER COINCIDENCIA CON LA FANTASÍA Y LA FICCIÓN, ES MERA REALIDAD...