COLABORACIONES

Las distintas caras de la desgracia

Septiembre 20, 2017





En el marco del aniversario 32 del terremoto que sacudió a la república mexicana en 1985, se presentó un simulacro tan real que nuevamente impactó la capital del país y como ocurre en este tipo de catástrofes, es necesario reflexionar todo aquello que implica una desgracia de esta magnitud.
La primera cara que nos muestra este desastre es sin duda el terror que representa el sentir y ver como todo se mueve a tu alrededor, el temor ante la posibilidad de perderlo todo, el patrimonio y seres queridos.
La segunda cara es la desesperación, esa que reflejan las familias de la CDMX, Morelos, Puebla y Guerrero, ante la incertidumbre de no saber de hijos, padres y hermanos.
La tercera es el dolor, el cual aparece cuando ya se sabe el triste destino de quienes quedaron sepultados entre los escombros, a esos que los rescatistas han logrado sacar de entre las ruinas para ser entregados a la autoridad y den continuidad al proceso correspondiente de la entrega del cuerpo a sus familiares.
El cuarto rostro de la desgracia es sin duda la conmoción, experimentada en primera instancia por quienes están inmersos en las consecuencias que dejó el sismo y en segundo lugar, por quienes hemos seguido minuto a minuto la información que se genera en los lugares a donde cada medio de comunicación ha desplazado a sus equipos para mantenernos informados en las tareas de rescate, o las estadísticas positivas y negativas que cada hora van a la alza.
Hay centenares de víctimas en cinco estados, pero sin duda el que más ha tocado las fibras de los mexicanos, es lo sucedido en el colegio Enrique Rébsamen por tratarse de niños en su mayoría, donde se cuentan hasta el momento en que un servidor escribe, más de 30 decesos.
La quinta cara de esta desgracia, es la solidaridad, el impulso de toda una comunidad afectada y agentes externos dando lo mejor de sí con un solo objetivo, el de ayudar a quienes más lo necesitan, desde recoger los restos de las construcciones dañadas y colapsadas, hasta otorgar beneficios como propietarios de hospitales, empresas de telecomunicaciones y el enorme esfuerzo de los rescatistas.
Por encima de todo, esta última cara, es la que debe distinguir a México en el mundo, es por lo que nos tenemos que identificar, como una sociedad solidaria que responde cuando el hermano caído más lo necesita, en pocas palabras, mostrar como dice la campaña contra la discriminación de una reconocida cerveza, mostrar lo chingón de México.

Mi óptica

Este sismo en términos políticos pone a prueba a los nuevos gobiernos de Puebla y el Estado de México, así como a los casi salientes de Morelos, CDMX y de la república, pero también debe ponernos alerta a los mexicanos sobre todo a quienes habitamos en zonas sísmicas por eso me uno a la insistencia del tigre, urge el Atlas de Riesgo y capacitaciones continuas a los colimenses y les encargo mucho a las instituciones que atienden a personas con discapacidad.

Por cierto

Es momento de ayudar, que por un momento los partidos dejen de lado sus diferencias, y sin tintes de promoción, apoyen con acciones porque con hechos es como se resuelven los problemas y es tiempo de actuar más allá de los deseos que casi siempre quedan solo en buenas intenciones.

JESUS MARTÍNEZ

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