COLABORACIONES

EL OFICIALISMO, ATOMIZADO:

Septiembre 28, 2017

Es evidente la ramificación que se está dando en el estado del tronco que formaban los cuatro partidos identificados con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Adalberto Carvajal



En un escenario político (hacia el 2018) donde el oficialismo en Colima está más atomizado que la izquierda, Roberto Chapula está más cerca de ser candidato del Verde a la alcaldía de Colima que abanderado del PRI en la elección municipal, me dicen algunos priistas. Y exponen sus razones:

Señalan que los riesgos para el PRI en la elección municipal de Colima no provienen sólo del PAN o de Morena, sino también de la evidente ramificación que se está dando en el estado de ese tronco que en teoría forman los cuatro partidos identificados con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

En la entidad, un priismo fracturado busca oportunidades electorales en su partido, si se puede; en el Verde, si se acomodan las cosas; en Nueva Alianza, si los cuadros pertenecen al sindicalismo magisterial; o en el Partido Encuentro Social, si cargan con el estigma de ser gente del ex gobernador Mario Anguiano.

Esos mismos militantes del tricolor aseguran que el Revolucionario Institucional sí tiene gallos para disputarle al panista Héctor Insúa la presidencia municipal. Y coinciden conmigo en que el destape de Chapula obligará a esos cuadros, como espanto de casa antigua, a manifestarse.

Hablan de priistas que podrían debutar en la política electoral como el secretario de Planeación y Finanzas del gobierno estatal, Carlos Noriega García, o del secretario de Organización del comité directivo estatal, Edgar Larios. Así como de otros que ya se midieron en las urnas, como el titular del Imjuve, José Manuel Romero Coello, o la subsecretaria de Desarrollo Rural de la Sagarpa, Mely Romero Célis.

José Manuel ha dicho que está buscando la posición que le corresponde al PRI en la fórmula oficialista la Senado. Y el abanico que se le abre a Mely como senadora con licencia al terminar el sexenio, abarca desde la candidatura a la diputación federal por el primer distrito a una local por Cuauhtémoc, pasando por un cargo en el gabinete del gobernador Ignacio Peralta o la alcaldía de su pueblo (que es para la zona metropolitana de Colima lo que Tlajomulco para la de Guadalajara).

Que Chapula busque en el PVEM lo que el PRI le ha negado, no es remoto. Pero lo haría trabajando con una vertiente del partido ecologista distinta a la que encabeza el diputado federal Virgilio Mendoza.

Hablamos del grupo que controla el actual delegado de Semarnat, Nabor Ochoa López, quien estaría pensando en Roberto, su ex compañero de Legislatura, para fortalecer la oferta política que el Verde presentará en aquellos municipios en donde no opera la franquicia cedida a Mendoza Amezcua.

Está claro que Virgilio tiene mano para decidir planillas municipales y candidaturas del PVEM a las diputaciones locales en Armería, su municipio natal, en Minatitlán y en el puerto.

Pero si como dicen columnistas bien informados de las decisiones cupulares, ya está acordado que Virgilio Mendoza no irá por un tercer periodo al frente del Ayuntamiento de Manzanillo sino que se integrará a la fórmula oficialista al Senado, y si tampoco Gabriela Benavides buscará su reelección como edil, sino que se postulará a la diputación federal por el segundo distrito (ya no por el PAN sino por el PVEM), la encomienda de Nabor Ochoa parece ser encontrarle al Verde cuadros competitivos para los municipios que integran el primer distrito electoral.

EL PRI TOCÓ FONDO:

¿Busca Chapula contender por el Verde porque él mismo ya no le ve futuro al PRI?

No se le puede culpar de creer que el PRI tocó fondo en Colima. En las elecciones de 2015 el tricolor fue el gran derrotado. Por primera vez perdió la mayoría en el Congreso local. Y se quedaron sin la mayoría de las alcaldías: de manera destacada Colima y Manzanillo, los municipios más importantes.

En el puerto, Acción Nacional arrasó con todo, tanto la presidencia municipal como con todas las diputaciones locales. Gabriela Benavides barrió al ex diputado federal Pico Zepeda, por el PAN pero con la fuerza del virgilismo.

En la capital el resultado fue más cerrado, por 100 votos perdió Oscar Valdovinos Anguiano, mermadas las posibilidades de éste por una candidata del Verde, la ex panista Esmeralda Cárdenas, que se supone le iba a robar votos a Insúa.

Y en cuanto a los distritos locales, perdieron la esposa del ex gobernador Moreno Peña, Hilda Ceballos; el ex dirigente del SNTE 39 y ex secretario de Educación, Guillermo Rangel (quien jugó con los colores del Panal y el apoyo tácito del PRI), y Alma Delia Arreola, esposa del gobernador saliente Mario Anguiano.

El PRI se quedó sin nada en la capital y en el puerto. En un esfuerzo por recomponer al priismo, se impulsó a los jóvenes Javier Siordia y Rubén Álamo como respectivos dirigentes municipales que, sin embargo, no pegaron y hoy seguramente encontrarían mejores oportunidades en otras fuerzas políticas.

Además, en la conformación de su gabinete José Ignacio Peralta Sanchez privilegió el perfil técnico. Y eso hace que se vea como una audacia por parte de uno de sus colaboradores más cercanos, Carlos Noriega, la pretensión de ser alcalde.

ELOGIO DE LA DERROTA:

Chapula es un cartucho reciclado, porque no se puede hablar de cartuchos quemados si todavía se pueden recargar.

Y no es un caso excepcional. Cuando se propuso como candidato a la gubernatura, el panista Jorge Luis Preciado tenía un mayor historial de derrotas que Roberto (quien acumula dos derrotas por dos victorias).

En realidad, Jorge Luis no ha ganado una sola elección: fue diputado local y congresista federal por el principio de representación proporcional (no le permitieron asumir una segunda diputación local), y senador por la primera minoría. En cambio, perdió una diputación local ante Chapula; perdió, junto con Brenda Gutiérrez, la senaduría contra Mely Romero e Itzel Ríos; y perdió en dos ocasiones la gubernatura frente a Nacho Peralta.

Un cartucho recargado es igual a uno reciclado. Y Virgilio Mendoza que ya había sido edil, aunque perdió la diputación federal después ganó de nuevo la alcaldía de Manzanillo, antes de pasarse al Verde donde lo incluyeron en el primer lugar de la lista plurinominal por esta circunscripción.

Mejor ejemplo de regreso triunfal es la panista Martha Sosa quien, tras ganar la alcaldía porteña (y sobrevivir a una inhabilitación mañosa), perdió la diputación federal y luego ganó la senaduría. Perdió la gubernatura frente a Mario Anguiano y luego sufrió una derrota en la elección de diputado federal, para luego ganar la diputación local que ahora ostenta (aunque ya había estado antes en una legislatura estatal, como plurinominal).

Otro aspirante recargado a la alcaldía capitalina es Nicolás Contreras: ganó una diputación local, perdió la presidencia municipal y luego ganó otra curul en el Congreso del Estado. Fue diputado de oposición y hoy (en calidad de independiente) es líder de la bancada oficialista. Se decía que le habían prometido allanarle el camino al Ayuntamiento de Colima, pero ahora quién sabe.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com. Esta columna también se puede leer en el sitio web CARVAJALBERBER: www.aacb2.com.

ADALBERTO CARVAJAL

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