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COLABORACIONES

COMPARECENCIAS DE LA GLOSA DEL TERCER INFORME EN EL CONGRESO

Noviembre 12, 2018


Con la presencia del Titular del Poder Ejecutivo la semana pasada en el Congreso del Estado iniciando la Glosa del Tercer Informe de Gobierno, para algunos compañeros analistas de diversos medios locales de comunicación fue una primera comparecencia de carácter pobre en cuanto a cordialidad y civilidad política de parte de los dos Poderes del Estado. Aun con el acarreo de trabajadores y paleros que abarrotaron el recinto legislativo en horarios de labores formales de las instituciones jurídico políticas, donde se observó la operación política del gobierno y de su partido, también se observó una falta de preparación en oratoria, y del conocimiento de los temas que se debieron de haber cuestionado al Ejecutivo estatal en cuanto a la glosa del tercer informe de gobierno, respetando mucho el análisis de los compañeros de los medios sin embargo, no debemos dejar de observar que las comparecencias de los servidores públicos al asistir al Congreso, lo previene la Ley Orgánica del Poder Legislativo y su Reglamento como una forma de ampliar la información que el Ejecutivo entrego a los integrantes del Poder Legislativo. Con ello es importante mencionar que en México y en Colima la rendición de cuentas es un acto político y administrativo, con el objeto de transparentar la información y los actos que ha ejercido en el informe que se presenta por parte del Ejecutivo a los representantes del pueblo como lo son los Legisladores locales. Rendir cuentas es una idea que puede parecer sencilla a primera vista, pero en la realidad es un concepto que no sólo es teóricamente complejo, sino que su definición práctica y su operación supone la muy elaborada y fina articulación de un amplio conjunto de normas, actores, instituciones y procedimientos. Pedir que rindan cuentas los servidores públicos es establecer ante los representantes del pueblo, el diseñó y la operación de una política pública con el propósito de que se amplié la información de los actos y políticas publicas ejercidos en el año que se informa. Sabemos que rendir cuentas significa literalmente entregar o dar cuentas ante alguien, de ahí que rendir cuentas sea siempre una acción subsidiaria de una responsabilidad previa, que implica una relación transitiva y que atañe a la manera en que se dio cumplimiento a esa responsabilidad pública. Ejerciendo un análisis objetivo e imparcial, la verdadera rendición de cuentas implica necesariamente un marco de civilidad y cordialidad política entre los Poderes del Estado es decir, un marco de responsabilidad que se desprenda de obligaciones legales, públicas y procedimentales. Por eso, conviene advertir entonces, que la rendición de cuentas no equivale al derecho de acceso a la información pública ni es sinónimo de la fortaleza en la transparencia. ¡No¡, se trata de conceptos que se refuerzan recíprocamente, pero que no significan lo mismo; un régimen político transparente es, uno en el que no hay obstáculos para ver y saber los actos ejercidos del quehacer gubernamental; uno en el que cualquier persona puede observar qué decisiones está tomando el gobierno estatal en turno, qué recursos públicos está empleando, cómo están usando los medios que tienen a su alcance y qué resultados está dando a sus gobernados. Sin embargo debemos de afirmarlo, la auténtica rendición de cuentas es algo más que la transparencia: es una tarea pública obligada y permanente, con actores políticos claramente identificados que lleven a cabo la vigilancia, el control y la sanción sobre los contenidos sustantivos del ejercicio gubernamental, en todas sus facetas, dentro del entorno legal y democrático, explícito y abierto, que identifique con claridad las obligaciones que cada servidor público debe cumplir. Asimismo, es también un ejercicio de información pública; un medio a través del cual los gobiernos informan a los ciudadanos de sus actividades, de los recursos que han ejercido y de los resultados que han obtenido. La rendición de cuentas está apenas en sus primeros momentos de formación. Las reformas constitucionales recién promulgadas en el concierto nacional, obligan a completar la tarea legislativa y a buscar la implementación más rápida, coherente y viable de una política pública articulada con ese propósito. El cimiento constitucional recién concluido es ya un buen punto de arranque, pero las tareas legislativas pendientes y los desafíos organizacionales son muchos y muy variados. Incluye a los tres Poderes, a los tres ámbitos de gobierno y a todas las autoridades públicas. De modo que todavía se viene edificando el rendir cuentas claras, objetivas, comparables, confiables y transparentes. Para esta semana seguirá la pasarela política en el Congreso del Estado de los Secretarios de la Administración Pública, del Consejero Jurídico, de la Contralora Estatal y del Fiscal General en comparecer y ampliar los actos ejercidos gubernamentales del tercer año que se desglosa, esperaremos que dichas comparecencias sigan ejerciéndose como la rendición de cuentas esencial para el desarrollo y mejoramiento de la democracia. Señalando que la democracia tiene tres pilares: respecto al sufragio, respecto al trabajo y al sistema de rendición de cuentas transparente. El logro de equilibrios entre los tres Poderes y contrapesos, es uno de los mayores retos de las democracias modernas. Uno de los mecanismos que permiten el desarrollo de la democracia es este sistema de rendición de cuentas que sea transparente y oportuno. Es decir, la obligación de quienes ejercen el poder público de responsabilizarse de su labor, someterse a las evaluaciones de su desempeño y dar a conocer los resultados de esa evaluación ante los representantes del pueblo como lo son los diputados y diputadas de la Quincuagésima Novena Legislatura. ¡Sino al tiempo!.
Mi correo: jamhcom@gmail.com

JUAN ANGEL MAGAÑA HERNANDEZ

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